
La composición se define mediante un marcado desarrollo horizontal, pautado por el mostrador de bar H 1150 con doble volumen y por acabados estéticos alternados que construyen un frente continuo, compacto y bien estructurado.
La secuencia de los volúmenes, superior e inferior, guía la lectura del mostrador y refuerza su ritmo, mientras que la encimera volumétrica marca una línea nítida que concluye su extensión, definiendo su límite. La iluminación integrada enfatiza las transiciones entre los distintos niveles y contribuye a aportar profundidad al conjunto, valorizando el mobiliario y el espacio. También el zócalo se convierte en una parte activa del proyecto.
El desarrollo horizontal se ve interrumpido por las vitrinas verticales refrigeradas Pivot, aquí en versión mostrador, integradas en continuidad en el mobiliario: introducen variación, rompen la simetría y crean puntos focales para la exposición de las creaciones de pastelería y gelato.










